[FEAACS] Los albergues se preparan para reanudar su actividad

La Catedral de Santiago, la Oficina del Peregrino y los albergues públicos de la Xunta de Galicia se coordinarán para abrir sus puertas el próximo 1 de julio, tal y como concretó este martes la Comisión Organizadora del Xacobeo 2021.

Según informó la Consellería de Cultura e Turismo en un comunicado, este órgano, en el que participa la Xunta, la Iglesia y el Ayuntamiento de Santiago, acordó compaginar la reapertura de los albergues de la red pública, de la Catedral y del Centro Internacional de Acogida al Peregrino a partir del próximo 1 de julio, estableciendo así una fecha efectiva de reinicio de la peregrinación jacobea.

Aunque en estos momentos en la entrada a la fase 3 se posibilitan los desplazamientos entre las distintas provincias gallegas, solo un 6% de los peregrinos son gallegos. Además, según señaló el organismo, las instituciones coincidieron en trasladar un mensaje de prudencia para que los peregrinos puedan planificar su vuelta al Camino, al tiempo que los ayuntamientos por los que transcurre y las empresas y profesionales que trabajan a su lado vayan retomando su actividad.

Apertura gradual
El conselleiro de Cultura e Turismo, Román Rodríguez, confirmó que los albergues de la red pública cuya gestión dependa exclusivamente del Gobierno autonómico abrirán de forma gradual, en función de la oferta de plazas de alojamiento totales en los albergues de cada ayuntamiento.

Según ha explicado la Xunta, se trata de una medida sugerida desde los alojamientos privados que fue analizada con los distintos implicados y que, conforme ha señalado, alcanzó un alto grado de consenso por su efecto positivo en las economías locales.

Seguridad Sanitaria
Los miembros de la Comisión destacaron la importancia de una recuperación del Camino segura y pautada, que respete las medidas de seguridad sanitaria y atienda a las condiciones de movilidad que se establezcan.

Como resaltó el conselleiro, el objetivo es la coordinación entre los organismos gestores y agentes presentes en la ruta. A este respecto, el representante de la Xunta señaló que el manual preventivo para el Camino está prácticamente finalizado, a falta de su validación definitiva por parte de las autoridades sanitarias.

Elaborado en coordinación con el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE), servirá como protocolo integral de actuación en los itinerarios jacobeos, agrupando en un único documento medidas y recomendaciones en los diferentes servicios e infraestructuras que el peregrino encuentra a lo largo del camino. Este documento, desarrollado a iniciativa de Galicia, ha sido puesto a disposición del reto de comunidades autónomas en el Consejo Jacobeo.

Aforo reducido
Las medidas de prevención de los contagios de Covid-19 provocarán este verano que los albergues de peregrinos del Camino de Santiago experimenten una “importante reducción” de su capacidad, algo que, en los meses que tradicionalmente registran un mayor número de usuarios, puede derivar en desajustes que la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago anima a tener en cuenta para, en la medida de lo posible, evitarlos.

Estas asociaciones barajaban, dentro de la desescalada del estado de alarma, la posibilidad de ir reactivando progresivamente los albergues y servicios “de menos a más”, con una primera fase en la que el turismo nacional permitiese testar el funcionamiento de los nuevos protocolos antes de que la llegada tambien de turistas internacionales incrementase significativamente el volumen de peregrinos.

En este sentido, desde la federación recordaron que los protocolos contra el coronavirus implican una “importante reducción de camas” en los albergues, así como que algunos, por cuestiones económicas o incluso de salud de sus responsables, “no van a poder abrir”. A mayores, en muchos casos se pide la ejecución de ciertas reformas a las que, con la inminente reactivación de la movilidad, “no siempre se podrá hacer frente” a tiempo.

La situación, recordaron, se hace especialmente difícil en los últimos 100 kilómetros de Camino, donde habitualmente se produce un “tapón” que ya en otros veranos, con todas las camas operativas, ha generado “desajustes”.

Tal y como recuerda la federación, el binomio peregrinos-camas, especialmente en temporada alta, puede ocasionar problemas en algunas poblaciones si no está “sincronizado”, ante lo que han invitado a las autoridades a pensar y actuar “anticipadamente”, con “prudencia” y “coordinación”, ante la “posibilidad de que el flujo de peregrinos pueda llegar a rebasar la capacidad del alojamiento disponible” con las nuevas medidas, teniendo en cuenta que a partir del 1 de julio podrían llegar gran cantidad de viajeros.

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