1ª ETAPA:

Por el interior: Tui – O Porriño: 18,2km

Los peregrinos que comiencen su camino en Tui, lo estarán haciendo en una de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia, villa con un enorme patrimonio histórico que se palpa en sus calles, pasadizos y monumentos de culto. Construcciones como la catedral de Santa María, la iglesia prerrománica de San Bartolomeu, la capilla de A Virxe do Camiño o el famoso Ponte das Febres, de San Telmo, no dejarán a nadie indiferente. También las canteras de granito que han llenado de fama a esta zona, puesto que su granito rosado se exporta internacionalmente hoy en día.

Esta etapa de interior termina en O Porriño, una villa muy vinculada a la tradición Xacobea y primera parada de los romeros de este camino.

Por la costa: A Guardia – Oia: 17km

La ruta litoral nos llevará desde A Guardia hasta Oia siguiendo la línea de la costa, por lo que estaremos presenciando unas vistas espectaculares. No obstante, en este trazado destaca especialmente el castro de Santa Tegra, uno de los poblados galaico-romanos más importantes de la zona, que fue declarado Monumento Histórico- Artístico Nacional en 1931.

2ª ETAPA:

Por el interior: O Porriño – Redondela: 15,3km  (los que hayáis escogido la parte interior, de aquí pasamos a Redondela, que es donde se junta con el camino de la costa. Debeis continuar en la etapa 5).

En este punto, el Camino Portugués por el interior sigue directamente a Redondela, mientras que el costero recorre Baiona y Vigo antes de llegar a dicha localidad.

Si se está realizando el Camino interior, nos adentraremos en tupidos bosques de pinos y eucaliptos que rodean pequeñas aldeas, hasta llegar al fin de la etapa, Redondela.

En este trazado nos encontramos importantes huellas xacobeas como la incripción ‘Camino de Santiago’ en una cruz de piedra, el cruceiro de la Rúa dos Cabaleiros o la capilla de Santiaguiño de Anta. También los vestigios romanos llaman la atención, como el miliario romano que formaba parte de la Vía XIX, que iba desde Braga a Astorga.

Por la Costa: Oia – Baiona: 18,8km

Si nos hemos decidido por la costa, nos encontraremos con un tramo bastante llano que transcurre por los campos cercanos a los acantilados de Cabo Silleiro, hasta llegar al faro del mismo nombre, desde el que ya se puede ver la Ría de Vigo.

Durante este tramo de la ruta cruzaremos los ríos Vilar y Mateo Vello, tendremos que salir a la carretera en más de una ocasión y llegaremos hasta Baredo, donde descansa la famosa Virgen de Cela.

El resto de la ruta se realiza en su mayor parte por carretera, hasta alcanzar el antiguo Castillo de Monterreal, actual Parador Nacional de Turismo de Baiona, cuya fortaleza (S. XII) ha resistido el ataque de buques piratas durante siglos.

Una vez en Baiona, no sólo hemos llegado al final de la etapa, sino que lo hemos hecho en una localidad repleta de historia, ya que a sus playas llegó la Carabela Pinta, en 1943, con las primeras noticias de la conquista de América.

También en la villa nos encontramos con la capilla barroca de Santa Liberata y el monumento a la Virgen de la Roca, paradas obligatorias para el peregrino más devoto.

3ª ETAPA: Por la costa: Baiona – Vigo: 27km

Comenzamos aquí la etapa más larga del Camino Portugués que nos llevará a Vigo, una de las ciudades más industriales de Galicia.

Dejando atrás la localidad de Baiona, cruzaremos Sabarís a través del puente románico sobre el río Groba para alcanzar la parroquia de Ramallosa, lugar en el que también atravesaremos un puente de 10 arcos para salvar la desembocadura del río Miñor.

Una vez en este punto, la costa y las playas se suceden hasta alcanzar la ciudad pontevedresa y final de la etapa, pero para entrar en Vigo, el peregrino tendrá que decidir si hacerlo por la ciudad, a través del barrio de Coia, o tomar el paseo fluvial del río Lagares. En cualquier caso, ambas rutas desembocarán en el barrio de As Travesas para, poco después, alcanzar el paseo de Alfonso XII, donde un olivo de grandes dimensiones, símbolo de la ciudad, recibe a los peregrinos.

Ya en la villa, toca reponer fuerzas y nada mejor que hacerlo en la zona de A Pedra degustando las famosas ostras de la Ría de Vigo.

4ª ETAPA: Por la costa: Vigo – Redondela: 16km

Última etapa del Camino Portugués por la costa antes de confluir con el del interior en la parroquia de Redondela y, también, una de las más bellas de toda la ruta. Y es que este recorrido ofrece al peregrino una de las vistas más impresionantes de la Ría de Vigo, donde se puede disfrutar de las espectaculares Islas Cíes, la península del Morrazo, el Puente de Rande y, casi al final, la bellísima ensenada de San Simón.

Arrancamos desde la Iglesia de los Picos, en la zona del Calvario de Vigo, pasando poco después por el barrio de Teis para transitar por la ‘ruta del agua’, dejando a un lado los montes de A Madroa y Trasmañó.

El resto de la etapa discurre por una pista forestal que pasa por Cabanas, Rande y A Formiga, para poco después, alcanzar el Pazo de Torrecedeira y la iglesia de San Andrés de Cedeira, justo antes de llegar a nuestro destino.
Finalmente llegamos a Redondela, villa con encanto donde confluyen ambas rutas del Camino Portugués para continuar juntas hasta Santiago.

5ª ETAPA: Redondela – Pontevedra: 18km (y aquí, queridos peregrinos, se juntan los dos caminos, el de la costa y el del interior).

Esta etapa se caracteriza por una eterna y bella compañera, la Ría de Vigo. Desde Redondela, pasando la capilla de As Angustias, entramos en la localidad de Cesantes y al oeste podemos observar esta ría, donde se alzan las islas de San Simón y Santo Antón. Bajo sus aguas se dice que descansan los restos de los galeones de la Batalla de Rande de 1702, y sobre ellas observamos el imponente Puente de Rande.

En el trazado recorremos varios pueblos hasta el Ponte de Sampaio, histórico puente medieval que cruza el río Verdugo y en el que empieza la localidad de Pontevedra.

Más adelante pasaremos por el hermoso santuario de la Virxe Peregrina hasta alcanzar el final de la ruta, Pontevedra, ciudad de gran tradición histórica.

6ª ETAPA: Pontevedra – Caldas de Reis: 23km

Comenzamos la ruta en el puente de O Burgo, que pasa sobre el río Lérez, para continuar alrededor de la bella marisma de A Xunqueira de Alba.

Las aldeas se van sucediendo en el camino, salpicado de iglesias, capillas, casas de piedra y tupidos bosques como el de Reirís y el de Lombo da Maceira. También los cruceros que nos vamos encontrando dejan constancia de que se trata de una ruta Xacobea, destacando uno de ellos en el que hay una talla de Santiago Peregrino mirando hacia Compostela.

Una vez en el municipio de Caldas, nos encontramos con la Aquae Celenis, pueblo termal por excelencia que aparece en un documento romano del siglo III. Y un poco más adelante, la capilla de San Roque pone punto y final a esta etapa.

7ª ETAPA: Caldas de Reis – Padrón: 19km

La antesala de la última etapa arranca a través de frondosos bosques que siguen el curso del río Valga, donde encontramos una gran cantidad de molinos antiguos.

El camino discurre a través de pueblos como Cimadevilla, Cedelo o Condice, hasta el municipio de Pontecesures, donde cruzaremos el puente romano sobre el Río Ulla.

Desde este punto entraremos en la localidad coruñesa de Padrón, villa Xacobea por excelencia y donde descansa la iglesia de Santiago de Padrón. En este templo se guarda el ‘pedrón’ en el que, cuenta la leyenda, se amarró la barca en la que se transportaron los restos del Apóstol. De hecho, se dice que el topónimo del lugar puede provenir directamente de esta piedra, ya que es en esta villa donde supuestamente comenzó toda la leyenda Xacobea.

8ª ETAPA: Padrón – Santiago de Compostela: 25km

Nos enfrentamos a la última etapa del Camino portugués tanto de interior como costero, y lo hacemos saliendo de esta villa que primero fue ciudad romana y más tarde, sede episcopal.

En este itinerario nos salen al paso multitud de parroquias y amplios valles, donde el peregrino podrá disfrutar de unos paisajes bellísimos. Un trazado en el que se comienza a sentir la emoción de alcanzar el final del camino, haciéndolo por O Milladoiro, o ‘humilladoiro’, ya que era donde los peregrinos se humillaban o arrodillaban por primera vez ante la imponente vista de la Catedral.

Finalmente recorremos las últimas calles por el casco histórico, para acceder a la Catedral a través de la Praza das Praterías.

El final del Camino y la alegría de encontrarse con el Apóstol.

ESP